17 dic 2011

SOLVE ET COAGULA

La definición más exacta de la condición humana es la de ser una serie de pruebas iniciáticas de muertes y de resurrecciones simbólicas. Esto lo han sabido siempre todos y cada uno de los pueblos a lo largo de todas las historias mas antiguas narradas por la humanidad. Muertes y resurrecciones del alma (del animus) de una misma persona en la evolución de su propia vida. Lo que los antropólogos llaman "ritos de paso", son todos ellos momentos de una experiencia que me atrevería a llamar "sagrada" para la propia existencia, precisamente porque cuando ocurre, tiene lugar un encuentro o presentimiento de la propia realidad.

Esa revelación de ti sobre ti es la contemplación y el nuevo hallazgo de un centro para tu mundo. (Quizás antes estabas dispersa, existencialmente hablando, o descentrada, nunca atinabas ni tenias certera puntería con tus proyectos, siempre te faltaba algo, un poquito, para coronar tus esfuerzos). Una vez situado en su centro, el ser humano se encuentra en su sitio, auténticamente en su verdadero yo, y por supuesto en el  centro de su cosmos (universo ordenado, organizado con justeza). Las piezas del puzzle habrán todas encajado, con precisión, sin esfuerzo, sin artificios: por naturaleza. A partir de ese momento la prueba iniciatica del laberinto te habrá enseñado el secreto para no sentirte jamás un extraño dentro de ti...



Ulises es el prototipo de hombre que viaja a la búsqueda de un centro, hacía Itaca, es decir, hacía sí mismo. Era un buen navegante, pero el destino lo acosó, las pruebas iniciáticas que eran preciso superar para todos los mortales, lo forzaron a retrasar indefinidamente su retorno al hogar. En busca de nosotros mismos, siempre esperando llegar a coronar nuestras metas, nuestros trabajos, esperando que den frutos nuestros esfuerzos... Pero al igual que en el laberinto, en toda peregrinación o deriva existencial se corre el riesgo de perderse. Si se logra salir del laberinto, al volver al hogar, se es ya un ser distinto, enriquecido por lo padecido en la aventura. Animo.


Analiza todo lo que eres. Divídelo en partes, trocéalo. Disuelve todo lo inferior que hay en ti, aunque te rompas al hacerlo. No tengas miedo. No pasa nada. Confía. Esto solo es una iniciación muy antigua de las costas que bañan nuestro mar. Coagúlate luego con la fuerza adquirida en la operación anterior... En toda labor las virtudes se ejercitan, el ánimo se templa y el ser evoluciona... Nuestra obra es la conversión y el cambio, de un ser en otro ser, de la debilidad en fortaleza, de la ignorancia en experiencia, de lo corporal en lo espiritual, a través de la esperanza transitada como ritual filosófico en un proceso simbólico:



(i) Calcinación (te quemas, tal cual, y así se disuelven tu culpa y tu vergüenza por seguir en una minoría de edad que ya no te corresponde, si quieres progresar, si quieres madurar, al dar a luz el nuevo fruto de tí mismo  necesitas sufrir, al igual que al dar a luz a un  hijo esa alegría viene precedida de una dilatación obrada con dolor en el parto).

(ii) Putrefacción (no me extraña que te dé asco esta fase en la que te podrás encontrar, pues se separan los restos destruidos, apartándolos de tí. En un parto la dilatación es global, la química fisiológica dilata todo y aparecen heces y orina, no le dediques a lo podrido ni tan siquiera un minuto de tu tiempo, no te revuelques en tus miserias, ten cuidado pues lo pútrido es magnético, y suele atraer a los incautos de un modo irresistible, no te preocupes más por ellas, ocúpate de lo que tienes delante de tí, de lo que tiene verdaderamente importancia para tí. Solo enfrentándote a tus propias presencias, a las que tienes presente cada vez delante de tí encontrarás tu solución, pues son el regalo que te dan tus días).

(iii)Solución (expresa la primera transformación de la materia de tu alma. Los antiguos la llamaban: Mercurio. "...Lo que no logró ser dos en una sola carne con el amor, lo alcanzará el ser dos en un solo espíritu con la individuación..."(1). Individuo: imposible de dividir en dos. Individuación: Es la forma a través de la cual la división imposible se convierte en visión. Y acontece por que es posible una nueva luz).

(iv) Destilación (te mojas con tu propia luz, es como una lluvia, que aparecerá, no lo dudes, y formará tu cuerpo nuevamente bañándote con tu propia pureza salvada al ser separada por la operación anterior, en la que la tortura y la muerte de tus metales para "perfeccionarlos" te habrán transformado en un nuevo metal de extremada belleza y de exquisita bondad, que podrá verificarse siempre y en todo lugar como auténticamente verdadero. Pues el camino consiste solo en eso: en amar lo que se hace, en amar la obra. Todo cuanto hacemos tendrá más tarde un efecto, todo gesto sirve de preparación a otro gesto, pero hay que saber renunciar al fruto de la acción. Es preciso actuar sin pensar en las recompensas: solo eso es el amor a si mismo capaz de destilarte a ti misma una nueva luz: dar de ti lo mejor de ti ante todo aquello que no depende de ti: ser capaz de responder con amor a cualquier cosa que nos exaspere o nos aterre).
                 
(v) Conjunción: (coincidentia oppositorum: operación por la cual coinciden todos los opuestos y se conjugan haciendo que se acerquen todas las oposiciones y resistencias que bloqueaban tu realidad anterior, lo pesado ahora es capaz de volar, la mayor tensión logra encontrarse en un equilibrio oculto pero perfecto, como el arco y la flecha antes de ser disparadas, como las cuerdas bien tensadas y afinadas de una lira antes de ser tocada, caben en ellas todas las melodías posibles del mundo. Solo queda ahora que seas tú la que te interpretes a tí misma.

(vi) Sublimación: paso directo del estado solido al de gas, sin pasar por la licuación. Este estado es el que experimenta el núcleo de un cometa al acercarse al sol. Piensa: en el principio de los tiempos, alrededor del fuego se reunían los hombres que aún no lo eran, gracias al fuego se volvieron sociables y fue así como se desarrollo el lenguaje, condición previa a la adquisición de humanidad. La sustancia del lenguaje eso es una sublimación evolutiva a través de la cual quienes aún no eran hombres lo lograron, y lo hicieron ensimismándose ante su luz y ante su calor, entraron dentro de si y encontraron la reflexión del pensamiento que en su camino de vuelta sonó fuera de sí hacia otro que era de igual mismidad que quien emitía el sonido, por eso lo entendió y lo comprendió, y sucedió la comunicación y la interacción de la información etc.etc. Esa magia es la sublimación de la que te hablo, pero aplicada a tí. Imaginaté qué puede dar de si para ti, si la comparas con la analogía de la aparición del lenguaje que te he mostrado

(vii) Coagulación Filosófica: Si consigues fijar todo aquello que la sublimación te dé, y lo cuidas, todo aquello que hagas en esta vida te dará alegrías, pues habrás llegado a ser quien eres.


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